La noticia la publica el diario Público, y denuncia que decenas de chicas latinoamericanas ofrecen espectáculos eróticos con sus webcam a clientes españoles a cambio de SMS, ademas las chicas, sólo se llevan una pequeña parte del dinero (10%), ellas captan a los clientes y les ofrecen las imágenes por mensajería instantánea, concretamente por vía el Messenger, a cambio de varios SMS Premium.
En el diario comentan por ejemplo el caso de Ana P., una mexicana de 21 años que vino a España hace poco y cuyas tardes consisten en encerrarse en la habitación y dejar ‘mensajes-anzuelo’ en los chats con su dirección de correo Hotmail al lado.
Los interesados la agregan a su Messenger y, a partir de ahí, acuerdan un precio: él manda mensajes, ella conecta la cámara.
A diferencia del negocio tradicional, en el que las chicas conectan su cámara a través de una web, aquí no hay página a la que puedan acudir los usuarios. La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones asegura que son las operadoras las que manejan los números cortos. Éstas, por su parte, aconsejan acudir a la Asociación de Empresa de Servicios a Móviles (AESAM). Aquí, ninguna de sus compañías usa esos números. “Condenamos este tipo de actuaciones”, dice un portavoz de la AESAM.
Se sabe que casi la totalidad de las mujeres son latinoamericanas. Algunas viven en España. Otras, aunque dicen residir en Barcelona o Madrid, no son capaces de decir el nombre de una sola de sus calles más famosas. Ana P., por ejemplo, tiene dos amigas que también dan cámara por dinero. Una de ellas es venezolana y la otra de Ecuador, emigrada a España. Sus razones son sencillas. “Hay que vivir. Además, le mando dinero a mi hermana”.
Como se reparten las “ganancias”
El costos del servicio es de 120 céntimos a repartir, un SMS de tarificación adicional o Premium cuesta 1,20 euros, a los que hay que aplicar un 16% de impuestos. Para acceder a un servicio de este tipo el usuario debe mandar entre 4 y 20 SMS.
-* 60 para la operadora
-* 4 para los revendedores
-* 25 para el ‘tecnólogo’
-* 25 para el empresario
-* 12 para la chica
Fuente: Diario Público