Reabrió un antiguo capítulo de su vida para humedecer la pluma en la tinta y cerrar la historia de un trauma carente de final. Sobre la popa de la lancha, Isabel Macedo (31) enfrenta uno de los fantasmas de su infancia: su miedo al agua. Sin embargo, no se paraliza. Atraviesa de cuerpo entero la barrera imaginaria que la detiene y se zambulle en un mar de nuevas sensaciones. En un principio siente el peso de la soledad, como si se descubriera sola parada en medio de un enorme escenario. Pero, al instante, la inmensidad de ese océano ajeno se hace familiar. El pánico se desvanece y da paso a un liviano goce llamado libertad.
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hola yo le queria decir a isabel q es MI IDOLA!!!
QUE LA APRECIO MUCHO Y Q SOLO VEO LA NOVELA DON JUAN X ELLA
YO QUIERO SEGUIR SU EJEMPLO
ES MI MODELO A SEGUIR!!
TE KIERO ISA SOS LO MAS!!
MUCHOS BESOSSS