Casi siete años atrás, cuando Pol-Ka creyó tenerla entre sus garras, llegó la promesa de Esmeralda. Bajo su piel, protagonizó El Jorobado de París por el viejo continente. Es la estrella de la RAI, y mientras sus discos hacen giros sin fronteras, en Hollywood, un camarín se prepara con su nombre en una estrella. Hace algún tiempo, un productor italiano le dijo: “Tu pecado es haberte adueñado del poder de la conquista”. Y si la ganancia de la voluntad y el ánimo a través de la belleza, el talento con carisma y la seducción es un hecho imperdonable, ya hay millones entregados a las llamas de un infierno muy caliente.