Araceli dio por terminada cualquier acercamiento con Adrian Suar con la frase “intentamos seguir juntos pero no resultó”
La revista le pregunto: La separación, ¿es un hecho?
—Yo me separé ya hace muchos años, de hecho, estoy divorciada hace rato. Lo que pasa es que fue una relación de quince años muy intensa, muy fuerte. Es más, es la más fuerte que tuve, y lo único que quise hasta las últimas consecuencias fue intentar pelearla: por mí, por él, por mi hijo, por mi hija. Además, darme cuenta y trabajar en análisis que las relaciones también se terminan. La idea es que cada uno sea feliz por su lado. Creo que en la vida una va evolucionando, creciendo, transformándose, teniendo otras versiones con seres humanos, y en esas versiones no siempre una coincide con el otro. Entonces, lo más sano es abrirse y soltarse con todo el amor del mundo. Con el mismo amor con que me encontré con él por primera vez, y me reencontré después. Con ese mismo amor, soltarnos porque tenemos un hijo precioso, aunque hayamos hecho lo imposible para seguir juntos.

—¿Conversaron mucho entre Adrián y usted el tema de la separación?
—Sí, muchísimo, y fue de común acuerdo.
—¿Y con los chicos, también se sentaron y lo hablaron?
—Sí, pero lo hicimos por separado. Primero, hablé con Florencia y después con Tomás (9); les dije la verdad: que dos personas deben ser felices para estar juntas. Y que si no lo son, es preferible que cada una vaya por su lado y haga su vida. Yo sabía que ellos tenían la ilusión que funcionara. Entonces, comunicarle esto a un hijo siempre es doloroso. En un punto es, “te fallé, no pude dártelo”. Si bien nosotros no llegamos a convivir en el 2007, fue un año de prueba. No lo hicimos porque no queríamos generar, si eso no funcionaba, algo abrupto para ellos. En esta separación está todo más que relajado. No es como la primera, que sentí un agujero acá en medio del pecho.






